Centro de planchadoEn el día de hoy te voy a hablar de una herramienta la cual pasa un poco desapercibida; pero que siempre está ahí, en el mundo de las manualidades y las labores, y que tal vez no tengas muy en cuenta. Y no es otra que la plancha. Sí, una plancha de vapor, hoy vamos a dedicarle algo de tiempo. Primero te voy a contar algunos usos de la plancha y de qué forma te puede ayudar, para después darte unos trucos sobre la limpieza de la suela de la plancha, así que venga, empecemos.

La plancha y las manualidades

¿Cómo encajan?, lo primero y más lógico es que pienses en planchar algo y sí, es lo mas obvio, pero es cierto. A la hora de hacer bordados, como por ejemplo punto de cruz. A la hora de bordar es importante que el cuadrillé esté liso y sin arrugas pronunciadas, ahí la plancha cumple su trabajo. De igual manera, si lo tuyo es el patchwork, ¿Qué voy a contarte? una plancha es fundamental para que tus telas estén lisas y listas para que trabajes con ellas.

En el mundo del foamy, la plancha vuelve a ser una herramienta de mucha utilidad, pues la puedes usar para calentar trozos de foamy y volverlos moldeables, y de esta manera adaptarlos a zonas curvas de una figura. No podemos hablar de los Hama Beads sin pensar en una plancha, ya sabes, esas cuentas de plástico que colocadas en una plantilla forman imágenes pixeladas. Eso sí, si primero las cubres con tela y les das unas pasadas de plancha por encima para que las cuentas se fundan y se adhieran unas a otras.

Y claro está, que con el uso las cosas se manchan y se pueden deteriorar, por eso es importante saber como realizarles un pequeño mantenimiento que alargue su vida útil. Por eso ahora voy a darte algunos truquitos para que tengas tu plancha como nueva siempre que vayas a usarla.

Bueno, lo primero y primordial, desenchufa la plancha cuando vayas a limpiarla, no queremos pasar el día con una quemadura.

El vinagre, sí, un paño humedecido en vinagre o bastoncillos de los oídos para los recovecos, te serán de gran ayuda a la hora de limpiar la suela de la plancha. Es común que se manche debido a quemaduras, eso sí, calienta el vinagre antes un poquito y su efecto será mayor. Si después de unas cuantas pasadas las manchas no han salido huyendo, prueba a añadirle una cucharada de bicarbonato.

Aunque tal vez te hayas colado un poco al usarla y las manchas no desaparezcan, bueno, no pasa nada, hay métodos para estos casos. Extiende un paño de cocina y ponle un par de cucharadas de sal gorda, enciende la plancha y deja que se caliente. Una vez esté lista, dale un par de pasadas suaves sobre la sal gorda, notaras el efecto de inmediato.

También puedes mezclar bicarbonato con agua, en una proporción mayor de bicarbonato que de agua; para que el resultado parezca una salsa cremosa y grumosa, extiéndela por las zonas mas sucias de la suela de la plancha y déjala actuar unos minutos, una vez pasado el tiempo, retira toda esta mezcla con un paño. Para los conductos del vapor puedes usar bastoncillos de los oídos si fuera necesario. Ahora debes llenar el depósito de agua de tu plancha (a poder ser destilada para evitar más residuos minerales) y planchar un paño limpio un par de minutos, las manchas se irán yendo poco a poco.

Ahora bien, si nada de esto te funciona porque las manchas en tu plancha son demasiado grandes, o bien, has pasado mucho tiempo sin limpiarla y ahora no hay manera, siempre puedes recurrir a un pulidor de metales. Eso siempre que no esté recubierta claro, en este caso lo mejor es seguir las instrucciones del fabricante para el pulido. Pero como dije, ya solo para casos extremos, en los que las manchas te planten cara.

Y como siempre, espero que todos estos consejos te sirvan de ayuda y si no solías utilizar la plancha en tus manualidades y labores, espero que empieces a verla con otros ojos y la añadas como una herramienta más, ¡Hasta la próxima!

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