La cúrcuma es una especia que existe desde hace miles de años. Es el ingrediente clave del curry, lo que le da ese sabor cálido y rico. Se utiliza para darle color a la mantequilla y al queso, y se cree que también le ofrece muchos beneficios a la salud. Pero la cúrcuma también se puede usar como un tinte natural para crear un bello color amarillo oscuro.

Para mí es importante incorporar elementos naturales y materiales orgánicos a mi decoración. Conseguir esto no conlleva mucho esfuerzo, y produce maravillosos resultados con colores e ideas interminables. A continuación :

  • Cúrcuma (la encontrarás en cualquier supermercado en el pasillo de las especias)
  • Tela de algodón (es la que mejor absorbe los tonos más oscuros de la especia)
  • Ligas elásticas
  • Olla grande de cocina

Para comenzar, añade 4 o 5 cucharadas de cúrcuma a la olla medio llena de agua. Deja que hierva, revolviendo de vez en cuando para asegurarte de que la especia se disuelva en el agua.

Una vez que empiece a hervir, baja el fuego y déjalo a fuego lento durante 15 minutos. Mientras que el tinte está a fuego lento en la olla, moja la tela en agua fría, asegurándote de que esté completamente empapada. Luego exprímela y comienza a envolver las ligas elásticas firmemente alrededor de la tela del modo que desees.

Coloca la tela en la olla, y déjala a fuego lento 30 minutos más. Apaga el fuego, y deja que la tela se empampe en el tinte durante una hora. Asegúrate de revolver el líquido de vez en cuando para que la tela lo absorba de forma pareja. Una vez que logres el color deseado, retira la tela y enjuágala con agua fría hasta que el agua salga clara. Sácale las ligas elásticas y déjala secar.

Puedes utilizar la tela para crear un cojín si le añades coloridos adornos que puedes encontrar en tiendas de manualidades y telas, o puedes hacer una pancarta para el dormitorio del niño. ¡Las ideas son interminables!

Tip: Existen muchos otros vegetales, nueces y especias que se pueden utilizar para teñir telas de modo natural. Puedes escoger entre: bayas, remolachas, azafrán y más. ¡Diviértete!

Las especies no son la única fuente de colores a la hora de teñir, también puedes usar flores, por lo que el espectro de colores a tu disposición se amplia de una manera abrumadora, el proceso para teñir con flores es parecido al de las especies, solamente necesitas un recipiente grande donde hervir agua, la cantidad de flores depende de la intensidad del color que quieras conseguir, una vez el agua empiece a hervir añadimos las flores y las dejamos unas dos horas, esto depende mucho del tipo de flor, así que lo mejor es retirar el fuego cuando veamos que adquiere un tono que nos gusta, es el momento de filtrar el agua para retirar todos los restos de flores y sumergimos la tela a teñir en el agua durante un par de horas, si flotara por alguna zona usa un vaso o un plato para que permanezca hundida.

Una vez haya reposado unas horas es cuando debemos sacarla del agua, escurrirla y ponerla a secar, sera entonces, una vez seca cuando podamos apreciar el verdadero color del tinte.

Pero una vez mas eso no se reduce solo a especies y flores, por ejemplo, una raíz como es la remolacha es una gran aliada para conseguir unos tonos burdeos de una mayor o menor intensidad, los tonos marrones o amarillos también pueden ser obtenidos con café, algunos tés, el verde se puede sacar con tallos o usando el zumo de algunas hojas con una gran cantidad de clorofila como pueden ser las espinacas, abedul, menta, luego hay colores que tal vez sean mas difíciles de conseguir a simple vista, como puede ser el azul, pero añadiendo bicarbonato de sodio a una tintura hecha con col purpura esta se ira volviendo poco a poco azul, aunque los arándanos también harán un buen trabajo para conseguir tonos azules y no tendrás que ir haciendo experimentos, pero de nuevo, esto no se queda aquí, puedes usar uva para conseguir tonos morados pero también puedes obtenerlos con vino tinto.

Algo de lo que también debo hablaros son los mordientes, con ellos conseguiremos que la tela teñida tarde mucho mas en perder el color, intentare centrarme solo en los mas naturales e inocuos, ya que hay también algunos otros que son tóxicos

Ácido acético, ¿asusta verdad? No os preocupéis, posiblemente lo hayáis probado mas de una vez en vuestra vida, es el vinagre, si, el vinagre común que hay en cualquier cocina, fija los colores y les da algo mas de brillo.

Ácido cítrico, este seguro que os suena mas, simplemente zumo de limón, se puede usar también como mordiente.

Cloruro sódico,  la sal común, con una simple cucharada conseguiréis una mejor fijación de los colores.

Bicarbonato, aparte de calmar la acidez de estomago también ayuda a fijar los colores.

Alumbre, seguro que os sonara algo llamado “piedra de alumbre” que se usa como desodorante natural, pues el alumbre en polvo también es un mordiente, no altera los colores, es el mejor que puedes usar para conseguir el tono mas natural del color.

Estos mordientes se pueden usar antes del tinte, durante el tinte o después de él.

También tenéis que tener en cuenta que solo podréis teñir tejidos naturales, como la lana, la seda y el algodón.

Como siempre, lo mejor es probar, mancharse las manos, experimentar con unos y otros componentes naturales mezclando unos elementos con otros para buscar nuevos tornos y sobre todo divertirse, conseguiréis resultados muy dispares simplemente anudando partes de la tela y tiñendo solo ese nudo, al deshacerlo saldrá un patrón aleatorio con distintos tonos de color, como siempre, vuestra imaginación es vuestro limite.

Si te ha gustado, compártelo con tus amig@s: