Troqueladoras manualidades

Las troqueladoras se han convertido en elementos indispensables en el mundo del DIY (hazlo tú mismo) a la hora de realizar cualquier tipo de manualidades, no solo aportan un toque distintivo, sino que hay algo de especial y mágico en poder cortar tantas formas en materiales simples. En este post mostramos 7 materiales en los que usando troqueladoras se pueden conseguir resultados espectaculares.

  1. Papel: Troqueladoras y papel son una combinación clásica pero muy eficaz, la mayoría de troqueladoras están diseñadas en principio para ser usadas con papel, simplemente mezclando diferentes tipos de este material conseguiremos un resultado limpio y único.
  2. Cartulina: Dentro del mundo del papel encontramos este material, probablemente el más usado para el scrapbooking. Cuanto más pesada y compacta sea la cartulina, más calidad aportará a la manualidad y será más manejable para la troqueladora.
  3. Papel estampado: Mezclar diferentes tipos de estampados hace los diseños mucho más interesantes, simplemente elige diseños que encajen con tu proyecto.
  4. Pergamino: Este material aporta un toque suave y elegante a cualquier proyecto. No es difícil usar las troqueladoras con pergamino, pero al ser delicado, sí que requiere un adhesivo especial para que los recortes no pierdan calidad.
  5. Cartón: A pesar de que este material puede parecer muy grueso para las troqueladoras corrientes, merece la pena trabajar con él por la textura distinta que aporta. Sin embargo, si necesitas forzar para hacer cortes sobre cartón entonces es mejor dejarlo, ya que podrías acabar dañando la troqueladora.
  6. Corcho: Los recortes sobre corcho son una forma instantánea de añadir una textura única a tu trabajo. En las tiendas especializadas se puede conseguir láminas de corcho, las hay incluso adhesivas para crear stickers más fáciles de usar.
  7. Espuma: Es un material muy divertido para completar tus manualidades. Además puedes incluso crear tus propios sellos con espuma y troqueladoras de diversas formas, si después pegas la espuma a una superficie más sólida, sólo necesitarás añadir un poco de tinta y podrás hacer tus sellos personalizados.

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