Máquina de coser

Todo aquél que se dispone a adentrarse en el mundo de la costura en casa, lo más normal es que se encuentre con un montón de dudas y preguntas sobre qué máquina de coser elegir para empezar, cuál será la mejor en relación calidad/precio para hacer las prendas que tenga en mente. La avalancha de modelos, tipos y marcas que existen en el mercado es tal que es muy probable que no sepamos bien por dónde empezar.

Lo principal es saber qué tipos de máquinas existen. En un primer momento, ya podemos hacer una primera selección entre dos grandes opciones que nos ofrece el mercado: Remalladoras (u Overlock) y Máquinas de Coser Convencionales.

¿Cómo podemos diferenciarlas y cuál es la función de cada una?

Lo principal es tener bien claro lo que las diferencia: mientras las máquinas de coser sirven para eso, para coser, las remalladoras no. Aunque pueda parecer una diferencia obvia, es fundamental subrayarlo ya que aunque en un primer momento y a simple vista nos puedan parecer muy similares, las máquinas de coser servirán para confeccionar nuestra prenda mientras que las overlock nos ayudarán a “rematarlo”, a hacer los últimos retoques y finalizaciones que le den un aspecto más profesional.

Aunque con una máquina de coser, y si eres una costurera con un nivel muy avanzado, puedes realizar estos remates es importante saber que una remalladora sirve para una cosa y una máquina de coser para la otra y una no puede hacer lo que la otra.

Entonces, ¿cuáles son las ventajas de una y otra y para qué utilizarlas?

Máquina remalladoraFijándonos con un poco de atención, rápidamente vamos a notar estas diferencias:

Agujas: Mientras que las máquinas de coser sólo tienen una aguja (en ocasiones podremos con ayuda de prensatelas y demás accesorios añadir una segunda aguja para trabajos muy concretos) las remalladoras tienen un sistema de múltiples agujas que se dedican a hacer los entretejidos. 

Bobinas de hilo: Debido a que las remalladoras se dedican a “entretejer” necesitan más de una aguja y también varias bobinas. De hecho, es común que se diferencien entre modelos de 2,3 4 o hasta 5 bobinas de hilos.

En definitiva, las máquinas de coser podríamos decir que “nos ayudan a desarrollar nuestra creatividad y plasmar nuestras ideas en prendas de vestir” mientras que las remalladoras “nos ayudan a terminar y rematar estas prendas”, evitando que se nos queden terminaciones deshilachadas o bordes irregulares. Ambos tipos de máquinas se complementan y, sobre todo si queremos dar un paso adelante en la costura, es recomendable que tengamos una de cada tipo en casa.

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