Lamparas de pie

Las últimas veces que os he hablado de lámparas, las lámparas de pie que normalmente suelen estar en un rinconcito de la habitación, aquí parece que para no perder la costumbre casi sin querer he relegado a un segundo lugar pero hoy voy a intentar de sacarlas de los rincones y traerlas a la palestra para que nos iluminen la vida, nunca mejor dicho.

Las lámparas led de pie son relativamente modernas pues no fue hasta más o menos 1933 cuando se creó el concepto de lampara de pie; pues a fin de cuentas las farolas que encontramos en la calle se podrían considerar como tal, pero todos sabemos que no es lo mismo. Si bien la idea era simple, un barra metálica con una luz en su extremo superior que proyecta la luz hacia el techo, con el paso del tiempo fue cambiando. Evolucionando hasta considerarse un elemento decorativo más que no tiene porqué envidiar nada a otro tipo de lámparas y como os contare mas adelante, iluminar no tiene porqué ser su función única y exclusiva, para nada.

Para empezar, casi como ocurre en la mayoría de estos casos, la variedad de este tipo de lámparas es casi infinita, aunque todas concuerdan en una forma más o menos parecida: los materiales, las bases, las pantallas, pueden ser de materiales muy distintos entre sí, desde madera hasta cristal, haciendo de algunas de estas lámparas auténticas obras de arte, casi como piezas de escultura que brillan con luz propia.

De igual modo, a día de hoy podéis encontrar lámparas de pie con distintas intensidades, pudiendo conseguir una iluminación más potente y centrada o más tenue y difuminada, dependiendo de lo que necesites para cada momento, así mismo también puedes encontrarlas con luz alógena, led, etc …

Como dije, se ha convertido en un elemento que no solo nos sirve para iluminar, si no también para decorar, sin duda una lámpara de pie es el elemento perfecto para aderezar un espacio de lectura y seguro que no os cuesta encontrar una que encaje con el estilo de decoración que tengáis en vuestra casa. Pues tenéis desde estilos mas “vintage” hasta las más modernas, las cuales pueden incluir diversos extras como otra pequeña luz direccional unida al tronco central mediante una extremidad flexible, de esta manera tiene una segunda fuente de luz que puedes mover a tu antojo.

Puede complementar sin mucho esfuerzo las salas de estar, consiguiendo una luz tenue creando un ambiente perfecto para que se pueda ver la televisión mientras alguien tiene la luz suficiente como para realizar alguna tarea, y es que a veces no hay mas espacio en nuestras casas y tenemos que compartirlo.

También se puede ir más allá, las lámparas de pie no tienen por que ser sólo lámparas, pues también puedes encontrarlas preparadas para ser tu perchero y encajar de esta forma en el recibidor. Una luz fuerte para iluminarte nada más llegar a casa que además está dispuesta a sujetar tu chaqueta hasta que tengas que volver a salir.

Animaos a usarlas, estoy seguro que las lámparas de pie no os defraudarán y siempre encontrareis el lugar perfecto para ellas.

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